FÁRMACOS QUE MODIFICAN LA CALCIFICACIÓN ÓSEA
El empleo de determinados fármacos origina una perdida ósea
en individuos sin otros factores de riesgo asociados a osteoporosis, como la
predisposición genéticos.
Se clasifican en:
- Glucocorticoides: Hormona segregada por la zona
fasciculada de la corteza suprarrenal, como el cortisol, la cortisona y la
corticosterona. Su secreción es estimulada por la hormona adenocorticoticotropa
(ACTH) hipofisaria. Todas ellas aumentan el nivel de glucosa en la sangre,
movilizan el calcio óseo y se comportan como antiinflamatorios. Su secreción es
una de las respuestas del organismo ante el estrés.
- Heparina: La heparina se usa
para prevenir la formación de coágulos de sangre en quienes padecen algunas
afecciones médicas o se someten a ciertos procedimientos médicos que aumentan
las probabilidades de que éstos se formen.
- Warfarina: La warfarina es un
medicamento anticoagulante que ayuda a tratar y prevenir los coágulos
sanguíneos.
- Ciclosporina: La ciclosporina es
un fármaco inmunosupresor del grupo de los inhibidores de la calcineurina,
de acción rápida y eficaz. Es un fármaco clásicamente utilizado para
evitar el rechazo a individuos sometidos a transplantes de órganos.
- Medixiprogesterona: El acetato de
medroxiprogesterona de depósito (DMPA) disminuye los niveles de estrógenos y,
por ende, reduce la densidad mineral ósea en mujeres que han alcanzado su pico
de masa ósea e impide su adquisición en menores de 18 años.
- Citostáticos: Los citostáticos son fármacos capaces de inhibir el crecimiento desordenado de células, alteran la división celular y destruyen las células que se multiplican rápidamente. El efecto citotóxico no se limita solo a las células malignas sino que ejercen también su acción sobre los tejidos de proliferación rápida, como piel, mucosas medula ósea, intestino, y otros.